Están entre los ventitantos y los treintantos años y no son, como algunos les han etiquetado, frívolos y perezosos, sino los inventores de la economía colaborativa, los protagonistas de las revoluciones que demandan democracia en medio mundo, los actores de la nueva innovación abierta en las empresas, los emprendedores que hacen que nuestra vida sea mejor, los nativos digitales que nos permiten trabajar menos y por supuesto los llamados a sacarnos de la crisis.
Los jóvenes del milenio están inventándose su empleo creando nuevas empresas, pero también ideando nuevas profesiones y generando nuevas necesidades que ellos nos satisfacen. No lo tienen fácil, pero a diferencia de otras generaciones, el futuro lo escribirán ellos.